SEXTO PASO
Estuvimos completamente dispuestos a dejar que Dios eliminase nuestros defectos de
carácter
SEPTIMO PASO
Humildemente suplicamos a Dios que nos librase de nuestros defectos
No es sino hasta después de haber completado el Quinto Paso, cuando se ha
experimentado humildad y la estimación propia ha sido restablecida como resultado de
admitir ante Dios y ante otro ser humano la naturaleza exacta de nuestras faltas, que
estamos en una condición espiritual apropiada para llevar a cabo sinceramente las
estipulaciones de los Pasos Sexto y Séptimo.